viernes, 24 de febrero de 2012

caminantesent

Sendas.

Una intensa e impenetrable vegetación ha cubierto las sendas por las que tanto caminé en otro tiempo.

Es como si la naturaleza se protegiese de la depredadora huella humana.

Todo borrado.

Aquí, lejos de puentes que cruzar; lejos de la arena y el rumor constante de las olas.
Lejos de todo: de la simulación y el engaño; de las sonrisas fingidas; de los afectos que solo lo parecen...

Sólo el silencio, insondable, profundo.

Sólo las piedras, al final del difícil camino, desnudas de horas que oprimen, levemente cubiertas por el liquen.

Sólo recuerdos de un tiempo que no regresará.

Así los senderos del alma, cubiertos por el bosque de los días ya idos... La esencia última, envuelta por el persistente liquen de la nostalgia.


1 comentario:

  1. Caminante, ya sabes que se hace camino al andar... y aunque haya caminos que no volverán, hay otros que aparecerán.
    Guchy

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